lunes, 31 de octubre de 2016

5×5: Lo mejor y lo peor de WWE Hell in a Cell 2016


Bienvenidos de nuevo a esta columna en la que busco presentar los 5 aspectos positivos y negativos de los PPV de WWE, en este caso Hell in a Cell 2016. Este es el segundo PPV exclusivo de Raw y trajo una de las estipulaciones más queridas por los aficionados. En mi opinión fue un evento regular, aunque con varios puntos fuertes, y que sin duda pasará a la historia.

Empecemos con lo mejor y lo peor de Hell in a Cell 2016:

LO PEOR

5- Enzo & Cass vs. The Club

Aunque la división de parejas de Raw, en el papel, parecía mejor que su equivalente azul, la realidad es que hay poca competencia en entre los equipos. Enzo Amore & Big Cass son unos genios en el micrófono, pero sus luchas son todas prácticamente iguales. Mientras que Luke Gallows & Karl Anderson han estado perdidos desde su separación de AJ Styles, con The New Day destruyendo su credibilidad. Si estos son los dos equipos debajo de los campeones, no se ve un buen futuro a corto plazo. Aunque la situación puede mejorar, sólo hace falta un buen manejo.

4- El Campeonato de Peso Crucero

Aunque el torneo Cruiserweight Classic fue un éxito rotundo, este no se ha visto reflejado en la división de peso crucero de Raw. Esto quedó claro con TJ Perkins y Brian Kendrick, quienes no generaron reacción en el público, a pesar de la historia que llevaba su rivalidad. Su encuentro, hay que decirlo, tampoco fue muy destacado. Quizá una cara conocida con el oro logre darle vitalidad a la división, aunque no todo fue malo, como veremos más adelante.

3- Dana Brooke vs. Bayley

Esta rivalidad, en mi opinión, se puede resumir en una única palabra: relleno. Los enfrentamientos entre ambas lucharas parecen una excusa para tenerlas ocupadas mientras algo más surge. Ojalá la espera no sea muy larga, pues ni la popular Bayley ha conseguido que la audiencia se interese por lo que ocurre entre ambas y el desempeño en el ring ha sido, a lo mucho, mediocre.

2- ¿Hell in a Cell? Mejor Survivor Series

Con la celda infernal como la estipulación central, Hell in a Cell debería ser el evento exclusivo más importante de la marca roja, sin embargo, no fue así. Y desde su construcción fue tratado como un peaje necesario para Survivor Series. De hecho, sin extenderse más, esto quedó claro en el único segmento entre Stephanie McMahon y Mick Foley, donde el tono fue de “Estamos en un Hell in a Cell histórico, pero lo importante es prepararse para Survivor Series”. Si desde la empresa se promociona esta mentalidad ¿cómo se pretende generar interés en el público?

1- Las mismas caras

Quizá el sinsabor más grande que quedó después de Hell in a Cell es el de que seguiremos viendo a los mismos luchadores compitiendo por los mismos títulos durante el resto del año. Seth Rollins parece haber dado un paso al lado por primera vez desde su regreso y se alejará temporalmente del paronama titular, pero Roman Reigns se ha lanzado a reemplazarlo. The New Day siguen siendo campeones y así permanecerán hasta diciembre, cuando rompan el récord de Demolition. Charlotte regresa al trono, que ha mantenido por 10 de los últimos 12 meses, aunque, en este caso, la decisión podría ser acertada, como explicaré más adelante. En cuanto a los retadores, Sheamus & Cesaro parecen seguir estando firmes y el programa entre TJP y Kendrick probablemente seguirá. Pasará algún tiempo antes de ver algo realmente nuevo en Raw.

LO MEJOR

5- Los otros cruceros

Si el campeón y su retador dejaron mal parados a los cruceros, la división mostró su mejor cara en el kickoff. Sin Cara, Lince Dorado, Drew Gulak, Ariya Daiviari, Cedric Alexander y Tony Nese, principalmente estos dos últimos, dieron una lucha con ritmo rápido, movimientos arriesgados y fluidez a ras de lona, que es exactamente lo que el público pide de los cruceros.

4- Campeones vs. Europeos

Personalmente, una de las luchas de las que menos esperaba, por lo cual fue una grata sorpresa. The New Day y Sheamus & Cesaro contaron una interesante historia en el ring. Las diferencias entre los europeos se fueron diluyendo a medida que el encuentro avanzaba, y esta podría ser una noche determinante en su alianza. Mientras tanto, The New Day vuelve a retener por descalificación, y eso siembra la pregunta de si sería mejor tenerlos de nuevo como rudos. También vale la pena señalar que Xavier Woods muestra cada vez más en el ring, y en mi opinión fue, junto a Sheamus, el protagonista del encuentro.

3- Hell in a Cell: Reigns vs. Rusev

La más floja de las tres luchas dentro de la celda infernal, pero no por ello una mala lucha. Rusev y Roman Reigns empezaron con poco ritmo, pero fueron mejorando poco a poco hasta llegar a un interesante final. El Accolade con la cadena es el mejor movimiento que ha aplicado el búlgaro y hubiera podido terminar cualquier encuentro. Mientras tanto, Reigns hizo ver bien su Spear final. Sin embargo, fue el búlgaro quien llevó el ritmo del encuentro y es a él a quien se debe dar el mérito. La jaula no fue muy usada, pero el resultado final fue satisfactorio para ser la lucha de apertura.

2- Hell in a Cell: Rollins vs. Owens… y Jericho

Otra historia totalmente diferente se contó en la lucha por el Campeonato Universal WWE. Aquí la celda fue un arma importante, aunque la mayor arma fue Chris Jericho, quien entró en la estructura para ayudar a su mejor amigo. Aunque la presencia de Y2J pudo haber molestado a algunos, en mi opinión la unión de Jeri_KO dentro de la celda fue la decisión más lógica considerando lo ocurrido en las últimas semanas. Además, Owens no lució débil por ello, sino que le dio la oportunidad de aplicar algunas maniobras sumamente destructivas. Rollins también lució bien, sobre todo con la powerbomb sobre las dos mesas. El spot final no se vio tan espectacular, pero dio resultado y los tres participantes salieron de la celda en una mejor posición de la que tenían al entrar. Ahora parece que la amistad no se quebrará, sino que tendremos a Jericho vs. Rollins, mientras que KO podría enfrentar, como se supo luego, a Roman Reigns.

1- Hell in a Cell: Las mujeres hacen historia

Nada de lo que ocurriera en Hell in a Cell 2016 hubiera podido superar el carácter histórico de lo que, al final, fue su lucha estelar. Sasha Banks y Charlotte tuvieron la lucha femenil más importante en la historia de WWE y estuvieron a la altura. Desde primer instante con las entradas especiales y el descenso de la jaula se supo que no se trataba de una lucha cualquiera. El ataque previo y la powerbomb sobre la mesa de comentarios le dio también ese picante adicional. Tras los minutos de incertidumbre, la historia fue clara. Sasha era la underdog y su espalda era el punto débil, en el cual Charlotte trabajó durante todo el encuentro. Las mesas fueron las principales enemigas de la lucha, rompiéndose antes de tiempo en la mitad y manteniéndose firmes al final. Sin embargo, no por eso faltaron los buenos spots, destacando el doble rodillazo desde la reja o ver a Sasha liberándose de la Figure 8 a punta de sillazos. El final, para mí, también fue desconcertante. Sin embargo, en frío parece una decisión adecuada. Siempre existen teorías del tipo “se lesionó, tuvieron que cambiar el final“, pero se sabe que en WWE la improvisación no es la regla y mucho menos en estos casos. En cambio, la victoria de Charlotte parece un paso más para convertirla en la principal ruda y cara de la división para el futuro. Ahora es cinco vences campeona y desde NXT ha cumplido, dando grandes encuentros y prestigio al oro. Además, el público la odia y su micrófono es cada vez mejor. En mi opinión, todo esto terminará con la coronación de Bayley en WrestleMania 33. En cuanto a Sasha, concuerdo con que su reinado podría haber sido más largo, pero puede que Vince McMahon no confíe en ella tanto como lo aficionados. En todo caso, esta lucha pasará a la historia y será recordada por mucho tiempo como el mayor encuentro que las mujeres hayan dado en WWE.

Gracias por detenerse a leer, recuerden que esta es mi opinión personal y que pueden dejar la suya en los comentarios.

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